Catarina Lanz

Catarina Lanz representa un especie de heroína para todo el pueblo ladino, una especie de Giovanna d'Arco. Nació en Al Plan de Mareo en el Valle Badia y con 25 años se mudó al pueblo de Spinghes, cerca de Bressanone, para estudiar alemán. Aquel mismo año, 1797, las tropas de Napoleón habían alcanzado las Alpes orientales hasta el Alto Adige. La población, para defenderse del invasor francés, había juntado un ejército de Schützen procedientes de todos los valles, aunque parecía que nadie pudiera oponerse a las tropas de Napoleón. Durante la legendaria "Batalla de Spinghes" a los 2 de abril 1797, Catarina, armada con un bieldo, alcanzó las primeras líneas y consiguió aterrorizar y arrojar los franceses de Spinghes. Después de esa empresa, Catarina volvió en su Ladinia, ayudando su gente a defenderse de los invasores. Luego las noticias sobre Catarina Lanz devinieron fragmentarias; la encontramos otra vez en su vejez, sirviendo un cura en Andraz, en el Livinallongo, donde luego fue enterrada con los honores de guerra.
El Museo Ladino di S. Martin de Tor, en el Valle de Badia, ha dedicado reciéntemente una sección de su exposición a la heriona de Al Plan.